viernes, 22 de junio de 2012

Una vieja propuesta



Esta publicación la realicé en el año 2008. Hoy la leí y consideré importante actualizarla y re-publicarla.

Esta es una propuesta para la “Honorable” Cámara de Diputados, ante quien solicito que se considere como anteproyecto de ley el reglamento del juego de LAS BOLITAS.

Introducción

Los niños hoy chatean, facebooquean, etc. A los 8 años crean su primer facebook y muestran fotografías que para los pedófilos son papita pal loro, facilitando también el laburo a los secuestradores de “Hombre en Llamas” (la niñita tenía facebook). Esto son hechos que suceden porque las reglas de las bolitas no están claras. Por este motivo señores diputados veo necesario si se quiere recuperar las “niñeces” perdidas debemos hacer ley el siguiente reglamento de bolitas:


LEY PROVINCIAL DEL JUEGO "LAS BOLITAS"De los términos

Para la mejor comprensión de este reglamento se aclaran los siguientes conceptos:
Anchera: dícese de la bolita preferida, de dominio y puntería absoluta que una persona puede tener. 
Lampe/lampase/lampareis: pagar apuesta.
Carcañar: rajadura o ruptura de la bolita producto de la colisión intencionada. 
Tincar: ejecutar un lanzamiento de la bolita con los dedos. Este termino también puede ser utilizado para explicar la ignorancia ajena con la expresión “no la tinca”.

De los instrumentos

Trampunte: linea perpendicular al ecuador que pone límites al campo de juego.
Porra: círculo de diferentes diámetros donde se pondrá la parada. Si se cae dentro de este espacio el jugador queda “orcado”.
Honguito: crater o bache hecho con el talón donde se debe meter la bolita para adquirir el derecho de que se le lampe. 

Del juego

Art.1_ Este juego será controlado por la Administración de Juegos de Azar de La Rioja. (AJALAR) 
Art.2_ Podrá ser jugado por dos o más personas, siempre y cuando acuerden la parada. Entiéndase por parada a la apuesta realizada en este juego.
Art.3_ Las unidades tendrán los siguientes valores

  • Comunacha 1
  • Japo 2
  • Lechera 2 o 3
  • Bolon comunacho 5
  • Bolon Japonés 10
  • Bolon Lechero 15
  • Acero (el valor deberá ser acordado antes del juego) 
Art.3_ Las bolitas es un juego serio, solo podrá ser jugado de a DEVERAS. Si alguien es sorprendido jugando en CHANCITA será castigado con la retención de la anchera hasta que el juez de paz lego lo determine. Además será multado con cinco japo.
Art. 4_ Los jugadores podrán cantar “corteculchive/o” lo que significa que se jugará hasta que algunos de los dos termine sin bolitas y se vaya llorando a su respectivo hogar. En este caso el ganador queda amparado ante el reclamo “devolvele las bolitas a m hijo grandote pelotudo” que la madre, padre y/o tutor del perdedor hiciese. 
Art. 5_ La muerte que se nos cumpla será el expresión usada para realizar la persecución hasta carcañarse sin el derecho a retroceder. Los jugadores podrán usar mapas, GPS y/o afines. 
Art.6_ Dale cuerra: extender la trayectoria de la bolita. Solo si le pega en el pie a alguien. 
Art.7_ El jugador podrá entorpecer el juego de su contrincante con los siguientes cantos: 
  • “Pa que no me limpie y no me haga bordito”.
  • “Trampunte que no le valga”.
  • “Pa que no cambie”
  • “uno y dos que no le valga”
  • “pa que no me cante”
Art.8_ Los cantos excesivos serán multados con la lampada de un bolon lechero.

Del tincazo

El lanzamiento deberá realizarse previo trazado de una línea desde el punto de ejecución. También el jugador deberá hacerla bailar, es decir hacerla girar sobre un eje imaginario. Esto permite el calentamiento de los dedos para el tincazo y la intimidación del contrincante.

De la historia

Es importante aclarar que este juego fue prohibido en una época por su clara apología a la droga. Según se dice que la porra hace referencia al porro y el honguito al Floripón (hongo alucinógeno). También se quiso prohibir por fomentar practicas satánicas por cantos y escrituras de cruces en la tierra a modo de gualicho para impedir ser quemado por la bolita ajena.

Señores diputados…he aquí mi propuesta para salvar a los niños de la delincuencia y la pedofilia.
El Escribidor